La Davis Cup by Rakuten celebra sus 120 años de historia y a pesar de que España no logró conquistar su primer título hasta nada menos que el año 2000, desde ese momento se convirtió en una de las claras dominadoras de la competición por espacio de algo más de una década. En 2011 la final se presentaba apasionante: el equipo comandado por Rafa Nadal aguardaba en Sevilla a la Argentina de David Nalbandian y Juan Martín del Potro, con el recuerdo de lo sucedido en Mar del Plata en la final de 2008.

De nuevo Sevilla y su estadio de La Cartuja querían ser en la primera semana de diciembre talismán para el equipo español de Davis Cup. Siete años atrás, en 2004, ese mismo escenario había vivido la victoria del equipo español en la final ante Estados Unidos, comandados por Andy Roddick y los infalibles hermanos Bryan. Un jovencísimo Rafael Nadal conseguía entonces su primera Ensaladera y en 2011 quería sumar la tercera para su palmarés tras la ganada en 2009 en Barcelona. 

España había tardado en conquistar su primera Davis Cup. No había llegado hasta el año 2000. Pero desde entonces, se había convertido en la gran favorita de la competición sumando nuevos títulos en 2004, 2008 y 2009 y siendo finalista en 2003. En 2011 el quinto título iba a ser también para la Armada.

Pero la batalla se presentaba más que complicada. Su rival iba a ser Argentina, a punto de sumar un nuevo capítulo en su largo peregrinaje hacia el título. Los albicelestes nunca habían conquistado la victoria. Habían perdido en cuatro ocasiones previas la final. La última de ellas de forma dolorosa: en 2008, ante su público, en Mar del Plata, ante una España que en aquella ocasión viajó sin su número uno, Rafa Nadal, jugando en su superficie más adversa, pista dura.

A Sevilla acudía Argentina con ganas de revancha con sus dos tenistas más laureados de la última década: Juan Martín del Potro y David Nalbandian, acompañados por Juan Monaco y Eduardo Schwank.

Por España un equipo de auténtico lujo, un cuarteto prácticamente imbatido en Davis Cup, el mismo que en Barcelona dos años había logrado el título. Junto con Nadal estaban David Ferrer, Fernando Verdasco y Feliciano López.

La solvencia de Nadal y la épica de Ferrer

En la jornada del domingo fue Rafa Nadal quien sumando su segunda victoria, daba el título a España. A pesar de que Juan Martín del Potro había ganado 61 el primer set, el balear se había sobrepuesto para llevarse las dos siguientes mangas por 64 61 y finalmente la victoria por 76(0) en el cuarto set.

© Sergio Llamera

Rafael Nadal

Pero sin duda alguna, la jornada del viernes había sido la clave. Nadal había ganado a su buen amigo Monaco en el duelo inaugural por un claro 61 61 62; y a Ferrer le esperaba la batalla más dura, la que le medía a todo un coloso como Del Potro. Y David - contra Goliath - consiguió una de las victorias más épicas de su carrera. Por 62 67(2) 36 64 63 daba la vuelta a un encuentro a su más puro estilo de Gladiador, sin dar una bola por perdida y teniendo fe ciega en sus posibilidades.

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David Ferrer

Tras el 2-0 del primer día, Argentina vió luz el sábado ganando en tres sets su encuentro de dobles, con Nalbandian y Schwank venciendo 64 62 63 a López y Verdasco.

Rafa tenía por tanto la ocasión de cerrar el título si ganaba a Del Potro el domingo y con su solvencia habitual en la competición, no falló.

Un año más tarde España jugaría de nuevo la final, cediendo a domicilio ante la República Checa. No volvió a alcanzar la final hasta 2019, cuando en la primera edición de las Finals acabó alzando la Ensaladera en Madrid. 

A Argentina le llevó cinco años alcanzar de nuevo la final. Y por fin esa vez sí, se alzó con la que es hasta ahora su única Davis Cup, la conquistada en 2016 en Zagreb superando a Croacia.

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Juan Martín del Potro

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David Nalbandian y Eduardo Schwank.