La República Checa logró conquistar su segundo título de Davis Cup en 2012 y en 2013 fueron capaces, de nuevo, de alzarse con la Ensaladera. Esta vez lo lograron, además, fuera de su territorio y midiéndose a uno de los mejores tenistas del mundo.

El 17 de noviembre de 2013, el checo Radek Stepanek salía a la pista sabedor de que seguramente aquel iba a ser el partido más importante de su vida - un quinto punto en juego que en caso de ganarlo significaba la revalidación del título de Davis Cup para su país.

El ambiente en el Belgrade Arena había sido, desde el primer día, el de las grandes citas. Una victoria de los locales en aquel escenario les haría alzar la Ensaladera, de nuevo, tres años después. ¿Lo conseguirían? Era una ocasión y con nada menos que Novak Djokovic en sus filas.

Ambos equipos habían tenido que lidiar con duras semifinales. Por segundo año consecutivo, los checos habían ganado a Argentina para alcanzar la final, mientras que Serbia había tenido que ganar a Canadá.

Bajo la experta mirada de los capitanes Jaroslav Navratil y Bogdan Obradovic el primer partido puso en cancha a dos jugadores con enorme experiencia: el ganador del US Open en dobles aquel mismo 2013, Radek Stepanek - consagrado tenista además también en individuales - y a un Novak Djokovic que se había proclamado a principios de mes campeón de las ATP World Tour Finals tras un año espectacular en el que había ganado el Open de Australia y había sido finalista en Wimbledon y el US Open. De hecho, la mayoría de semanas de aquel 2013 había ocupado el número uno en los rankings, aunque en aquel momento era número dos. Djokovic fue con todo ello demasiado muro para Stepanek, y le venció por 75 61 64.

© Paul Zimmer

Novak Djokovic

Pero aquellos serbios que veían con esperanza y cierta posibilidad acabar el día con un 2-0, pronto vieron que no iba a ser así. Tomas Berdych, imponiendo su clase de top 10, dominó sin apuros a Dusan Lajovic, logrando que el empate a uno subiese al marcador.

Aquel mismo año, en la primera eliminatoria de los checos ante Suiza, Berdych había jugado el doble con Lukas Rosol. Pero era el momento de la final y se confirmó lo que parecía más predecible, que los checos apostasen por el tandem Stepanek - Berdych a pesar del riesgo que suponía a nivel físico. Al otro de la pista les aguarbaban Ilija Bozolijac y Nenad Zimonjic. La opción que Djokovic estuviese en pista jugando el doble del sábado estuvo presente hasta el último momento. Pero era cierto que la temporada había sido larga  y necesitaba cierto descanso el sábado ante la que iba a ser la jornada decisiva del domingo. Así los checos sabían que era era su gran ocasión, y tomaron el liderazgo rápido ganando los dos primeros sets y aunque los serbios forzaron el tie break del tercero, lo acabaron perdiendo y con ello, el partido.

Con la final 2-1 para los visitantes, toda esperanza local pasaba por Djokovic y su capacidad para superar a Berdych en el duelo entre los dos números uno de ambos equipos. Aquel año Berdych había ganado a Djokovic en el torneo de Roma, en la que había sido su segunda victoria en 13 enfrentamientos entre ambos. Pero la estadística se impuso en esta ocasión con Djokovic mostrándose muy fuerte y venciendo en tres sets. El 2-2 subía al marcador.

Con ello, al igual que en 2012, de nuevo Stepanek, en el quinto punto de la final, tenía la ocasión de dar la victoria a su país. Lajovic, aupado por la afición local, era su rival, y el ferviente apoyo que recibía bien podría haber mermado las opciones del checo, pero no fue así. El centroeuropeo enseguida mostró que poco iba a afectarle, y con un 63 se llevaba la primera manga antes de sentenciar a continuación con un doble 61 61. La Davis, por segundo año, era así para la República Checa.

Desde entonces, los checos nunca más regresaron a la final. Bajo la mirada de Navratil y con la experiencia de Jiri Vesely y Lukas Rosol, el equipo busca ahora el relevo de los ya retirados Berdych y Stepanek. En 2021 arrancará su participación en las Davis Cup by Rakuten Finals en un reñido Grupo C junto a Francia y Gran Bretaña.

© Srdjan Stevanovic