No sólo el público local animó a los jugadores españoles durante su emocionante partido contra Serbia el miércoles. Tanto Albert Ramos como Roberto Bautista alabaron el impacto de su capitán Sergi Bruguera.

Las nutridas gradas de La Fonteta en València derrocharon cánticos, palmas y mucha energía a los jugadores en la presentación perfecta de España en el Grupo B de las Davis Cup y Rakuten Finals. En medio de ese bullicio, sentado durante casi nueve horas, un hombre sereno y estratégico mantuvo la calma necesaria para apoyar y guiar a los españoles al triunfo: Sergi Bruguera, el capitán sereno.

Una palabra sabia, un concepto fresco en apenas 90 segundos. Poco más, poco menos, allí está la clave del líder que comanda un grupo en la competición de tenis por equipos más importante del mundo.

"Es una suerte estar en la silla para poder habar con mis jugadores", dice con humildad el capitán español tras la victoria inaugural 3-0 sobre Serbia, el miércoles. "Cada cambio de lado tenemos un minuto y medio... Hay suficiente tiempo para refrescar lo que se conversó durante los entrenamientos", explica Sergi, comandante de la selección española desde 2018.

"No es casualidad que estos años que hemos estado con Sergi hemos conseguido todos estos buenos resultados en Davis Cup", ratifica Roberto Bautista, campeón con Bruguera como capitán en 2019.

"Estoy muy contento con Sergi, ha hecho un buen trabajo. Es alguien con mucha experiencia y ha pasado por muchos momentos y eso nos ayuda mucho", continúa el tenista de Castellón de la Plana.

"No es casualidad que estos años que hemos estado con Sergi hemos conseguido todos estos buenos resultados en Davis Cup

Siempre es interesante ver los diferentes estilos que adoptan los capitanes en el banquillo. En el Valencia, los cuatro capitanes aportan su propia personalidad al trabajo. Bruguera es una mezcla de emociones, anima a los jugadores y se nutre de sus necesidades. El propio Bruguera le restó importancia.

"Para esto estoy aquí", dice simplemente Bruguera, quien en cuatro años al frente del equipo acumula un récord de 11 victorias y apenas dos derrotas en eliminatorias de Davis Cup.

Con un equipo tan completo, administrar los roles y las dosis de horas en pista también es un papel difícil para el capitán. Para los restantes dos compromisos de España, ante Canadá y ante República de Corea, Bruguera podría contar con el número uno del mundo, Carlos Alcaraz, quien llegó el martes desde Nueva York y ya entrena a la par de sus compañeros en La Fonteta.

Antes de que el equipo español viajara a Valencia, se conoció la baja de Alejandro Davidovich por lesión, lo que llevó a Bruguera a convocar a Albert Ramos como sustituto, en un momento en que aún no estaba confirmada la presencia de Alcaraz en las Finals.

Bruguera apostó por Ramos para abrir el duelo ante Serbia, y el experimentado zurdo cumplió en pista con una dura victoria sobre Laslo Djere en tres sets. "El público fue clave, pero también el capitán me empujó mucho", contó Ramos tras su triunfo, que vio al jugador y al capitán abrazarse con miradas cómplices en la celebración.

Por delante, España tiene dos partidos más para confirmar su participación en las Finals de Málaga, en noviembre. Plantel y nombres en pista hay de sobra. Pero, también, la presencia en el banquillo de un líder cuyo bajo perfil y sabiduría han dejado una huella muy importante.

Sergi Bruguera

Y en algunos casos, no es sólo el capitán quien puede influir desde el banquillo. En el partido de Canadá contra la República de Corea del martes, Felix Auger-Aliassime habló del impacto que su compañero Vasek Pospisil tuvo en el resultado del partido.

Al preguntársele qué le decía Pospisil, Auger-Aliassime respondió: "No creo que pueda repetir todo lo que me dijo".

"Trató de animarme, de animar al equipo. Me dijo: 'Sabes qué, vamos perdiendo 3-1, pero no estamos tan lejos. Si presionamos aquí, si ganamos este partido, tendremos la oportunidad de remontar', añadió.

"Creo que lo más importante de Vasek fue hacernos creer a mí y al resto del equipo. Creo que el banquillo también lo sintió. A partir de ahí, nos fuimos arriba. Fue increíble", aseguró Felix. Aunque, como explicó Pospisil, ésa fue la versión editada de lo que se dijo.