El jugador de 34 años ha aterrizado en Innsbruck y tiene la intención de liderar el último intento por el título de su país.

La desesperación y la emoción protagonizaron su última rueda de prensa, pero con una estrella como Novak Djokovic en la Copa Davis, hay un renovado optimismo dentro del equipo de Serbia acerca de que cualquier llanto esta vez se transformará en lágrimas de alegría.

Han pasado casi dos años desde que varios miembros del equipo de Serbia se derrumbaron tras su derrota en cuartos de final ante la Federación Rusa de Tenis en las Finales de la Copa Davis by Rakuten 2019 en Madrid.

El nº 1 del mundo Djokovic y Viktor Troicki, quien fue nombrado capitán de Serbia de la Copa Davis en diciembre de 2020, acababan de perder un apretado y tenso enfrentamiento de dobles con Karen Khachanov y Andrey Rublev en la capital española.

Fue una derrota que marcó su destino en un momento en que los pensamientos se desviaban hacia Djokovic y Troicki, pensando en la victoria pasada del título de 2010, cuando Serbia venció a Francia en Belgrado para levantar su primer título de la Copa Davis.

La pareja vuelve a estar junta esta semana en Innsbruck, con Troicki al timón, mientras Serbia traza un rumbo hacia la cima de la Copa Davis, y Djokovic cree que el enfrentamiento del viernes con Austria podría ser el comienzo de un viaje próspero. "Es genial estar de regreso con el equipo de la Copa Davis", dijo Djokovic, 20 veces campeón de Grand Slam.

“No tuvimos la Copa Davis el año pasado, así que el último recuerdo que tuvimos fue triste. Todos estábamos muy emocionados por ese final, pero también estamos muy motivados para volver a estar juntos y darle otra oportunidad. Sabíamos que llegarían las oportunidades y aquí estamos de nuevo.

Somos muy buenos amigos fuera de la cancha, nos llevamos muy bien y creo que la química en el equipo es fantástica, y ese es uno de los ingredientes esenciales para el éxito", cuenta.

“Fui el último jugador en unirse al equipo, el martes fue mi primer día, pero tuve la oportunidad de practicar con los muchachos y puedo ver que el ambiente es realmente bueno. Esperamos lo mejor. Todos tenemos mucha inspiración para jugar nuestro mejor tenis por nuestro país y también por los demás. Nos apoyamos mutuamente y tenemos grandes amistades y grandes relaciones dentro del equipo, lo que solo puede traer cosas buenas."

Photo: Davis Cup Finals

Novak Djokovic (SRB) entrenando

Las Finales de la Copa Davis de este año se juegan a tres bandas, con partidos en Madrid, Turín e Innsbruck. Los seis ganadores de grupo avanzarán a los cuartos de final, al igual que los dos segundos con mejor desempeño.

Después de la batalla del viernes con Austria, Serbia se enfrentará a Alemania el sábado con una posible eliminatoria de cuartos de final en Innsbruck el martes contra los ganadores del Grupo C, que saldrá de entre la República Checa, Francia o Gran Bretaña.

Con Austria y Alemania perdiendo a sus jugadores mejor clasificados como Dominic Thiem y Alexander Zverev respectivamente, la presencia de Djokovic, que ha disputado 28 eliminatorias de Copa Davis desde su debut en el torneo en 2004, es un gran impulso para Serbia.

Es probable que su primer oponente sea el austriaco Dennis Novak, que ocupa el puesto 118 del mundo. Los dos nunca se han enfrentado antes, mientras que Novak todavía espera su primera victoria sobre un oponente que está entre los 10 primeros del mundo, en este caso el número 1.

Djokovic busca extender una racha de 15 victorias consecutivas en individuales de Copa Davis (no ha perdido un partido individual en el torneo desde que se retiró contra Juan Martín del Potro durante la derrota de Serbia en las semifinales de 2011 ante Argentina). "Estoy seguro de que a Alemania y Austria les gustaría tener a sus mejores jugadores, pero ese no es el caso", añadió Djokovic.

“Sin ellos, siguen siendo equipos fuertes, especialmente Alemania, que tiene jugadores como [Jan-Lennard] Struff y [Dominik] Koepfer, que han tenido grandes victorias", valora.

"El ranking no juega un papel decisivo en la cancha, especialmente cuando juegas la Copa Davis para tu país. Es una sensación completamente diferente y puedes jugar el mejor tenis de tu vida.

“Los muchachos que son número 100, 150 o 200 en el mundo están jugando un gran tenis y, en un día cualquiera, pueden ser peligrosos. No le falto el respeto ni subestimo a nadie", explica.

“Independientemente del ranking de un oponente, me estoy preparando para mis partidos aquí tanto como me estoy preparando para cualquier otro. Nunca he jugado contra Dennis, por ejemplo, pero haré mis deberes. Voy a hacer mi trabajo en segundo plano y luego a intentar salir con buena intensidad desde el principio y conseguir la victoria para mi país."

"Los chicos que son los número 100, 150 o 200 del mundo están jugando un gran tenis y, en un día cualquiera, pueden ser peligrosos. No falto al respeto ni subestimo a nadie."

Debido a las restricciones de Covid-19 y las medidas tomadas por el gobierno austriaco en los últimos días, las eliminatorias en Olympia-Halle de Innsbruck se jugarán a puerta cerrada.

Djokovic y sus compañeros de equipo esperaban tener el apoyo del público, aunque el jugador de 34 años no está dispuesto a permitir que nada lo distraiga del objetivo principal de buscar la opción por el título de la Copa Davis para su país.

"Por supuesto, estamos tristes de no tener gente en las gradas", dijo Djokovic, a quien se unen en Innsbruck Filip Krajinovic, Dusan Lajovic y los debutantes potenciales Nikola Cacic y Miomir Kecmanovic.

“Las multitudes son muy importantes y una parte integral del tenis profesional, de nuestras carreras y nuestras vidas. La energía que obtenemos de esta interacción con las multitudes es algo de lo que nos alimentamos. Es un impulso que necesitamos y una motivación que, especialmente en una competencia como la Copa Davis, donde se permiten más ánimos por parte del público y se espera una atmósfera más vibrante. Pero no será la primera vez que alguno de nosotros juegue en un estadio vacío, lo hemos experimentado en más de unos pocos torneos en el último año y medio. Nos adaptaremos y daremos lo mejor de nosotros mismos", comenta.

“Tenemos la esperanza de llegar a Madrid [donde se disputan las semifinales y la final], eso es definitivamente un objetivo, pero queda un largo camino y no hay mucho margen de error. Nuestra meta es intentar ganar el grupo y seguir adelante y progresar como los ganadores del grupo", sentenció. el número 1 del mundo.

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