La historia de Australia en Davis Cup es larga e ilustre. Gran cantidad de jugadores legendarios ayudaron al país a conseguir 28 títulos en la competición, cifra que solo superan los Estados Unidos. Y en los últimos años un hombre se ha convertido en la encarnación del espíritu de todo lo que representa la Davis por su implacables agallas y determinación en la competición… y en la actualidad está al frente del equipo.

En 1999 un joven de 18 años llamado Lleyton Hewitt pisó la cancha de Chestnut Hill, en Massachusetts, para enfrentarse al número ocho del mundo Todd Martin, en los cuartos de final de la Davis Cup. Era su debut en la competición; un momento con el que había soñado durante muchos años. "Cuando era niño, en Adelaida, soñaba con convertirme en el número uno del mundo, en ganar un grand slam y la Davis Cup para Australia", dijo años después.  

Su victoria aquel día ante un tenista tan consolidado, dejó claro a todos que esa no iba a ser ni mucho menos la única vez que Hewitt representase a su país.

Convertido actualmente en capitán del equipo australiano, Hewitt ha dejado su marca en la competición -y de qué forma!!-, con estadísticas impresionantes que incluyen ser el australiano con mayor cantidad de victorias (59), la mayor cantidad de eliminatorias jugadas (42) y la mayor cantidad de años jugados (19). Lleyton Hewitt destaca por todo ello como el jugador de Davis Cup más excepcional del país. De hecho, el director ejecutivo de Tennis Australia, Craig Tiley, lo llamó "la encarnación del espíritu de la Davis". 

Para muchos aficionados al tenis, no sólo los oceánicos, la  Davis Cup y Australia están inextricablemente ligadas. El país ha participado en la competición durante más de 100 años. De hecho, con 28 títulos, Australia la ha ganado más que cualquier otra nación, excepto Estados Unidos, desde su primera victoria en 1907, incluyendo el año de debut de Hewitt en 1999. 

En los primeros años, el país se combinó con Nueva Zelanda para formar un equipo conjunto denominado Australasia, aunque el único neozelandés que jugó alguna vez fue el célebre Anthony Wilding, cuya carrera se vio trágicamente truncada en los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial.  

A medida que avanzaba el siglo XX, Australia entró en un período de dominio: entre 1950 y 1973, levantó el trofeo en 16 ocasiones, 15 de ellas bajo la dirección del legendario capitán Harry Hopman.  

Después de haber jugado en la década de 1930, Hopman se convirtió en capitán, dirigiendo al equipo hacia el título en 1939 y volviendo a tomar las riendas entre 1950 y 1969. Dispuso en ese periodo de algunos jugadores formidables que le ayudaron a lograrlo, incluyendo leyendas del tenis australiano como Lew Hoad, Ken Rosewall, Neale Fraser, Roy Emerson y Rod Laver, por nombrar sólo algunos. 

© ITF

Emerson fue miembro del equipo que consiguió ocho Davis Cup entre 1959 y 1967.

En 1951, Frank Sedgman estaba considerando su salto al tenis profesional, lo que le habría hecho inelegible para la Davis Cup. Pero Hopman se embarcó en una campaña de recaudación de fondos,que permitió a Sedgman permanecer en el juego amateur una temporada más.

Y Sedgman tenía sus propias opiniones sobre por qué el equipo australiano tuvo tanto éxito bajo Hopman: "Nos hacía entrenar antes de jugar todos los partidos. También hacíamos sesiones de running para mantenernos en forma. Creo que esta fue una de las razones por las que los australianos tuvieron tanto éxito en la Davis Cup".

Tal vez la idea Hopman sobre el trabajo necesario en tenis hacia una buena forma física se inspiraba en Wilding, quien décadas antes ya había defendido esa idea. En su libro "En la cancha y fuera de ella", el neozelandés escribió en 1912: "Es imposible llegar a un estado de eficiencia física sólo con el tenis." 

Las décadas que siguieron a los años de Hopman fueron menos intensas en cuanto a títulos aunque el equipo australiano ganó la competición cuatro veces entre 1973 y 1986 bajo la dirección del capitán Neale Fraser. 

Pat Cash, ex número seis del mundo y ganador de la Davis Cup en 1983 y 1986, expresó por qué era tan importante la Davis para él: "Una cosa es jugar en Wimbledon o en un gran torneo, pero otra es jugar por tu país. Es una atmósfera completamente diferente. Es como una Copa del Mundo -de futbol- pero es cada año." 

  

© Davis Cup Finals

Alex de Minaur

Tras 1986 el equipo contó con tenistas tan notables como Patrick Rafter, Mark Philippossis o los doblistas Todd Woodwridge y Mark Woodford, y levantaron la Ensaladera en dos ocasiones más; la más reciente en 2003 venciendo a España en la final. Ese año, hubo un jugador en particular cuyo liderazgo y determinación personificaban el espíritu de lucha del equipo australiano. Y ese era, por supuesto, Lleyton Hewitt. 

En la semifinal contra Suiza en Melbourne, al entrar en el cuarto partido con la eliminatoria con 2-1, Hewitt se enfrentaba a un joven Roger Federer, que al año siguiente se convertiría en el número uno del mundo. Muchos daban al suizo como favorito. Y durante gran parte del partido así parecía. Federer se llevó los dos primeros sets y estuvo a dos puntos de sellar la victoria. Pero rendirse sin luchar no entraba en los planes de Hewitt. El australiano salvó el tercer set y luego se llevó los dos siguientes en una notable remontada.

"Esto supera a ganar Wimbledon o al US Open", dijo después. 

En 2015, Hewitt volvió a ayudar a Australia en una dramática remontada, esta vez en los cuartos de final contra Kazajstán. 

Ese era el tipo de pelea del que Hewitt disfrutaba: "Me encanta la situación de estar luchando entre la espada y la pared; y tuvimos que unirnos para conseguir la victoria". 

"Los últimos tres o cuatro años, la Davis Cup ha sido tan importante para mí como cualquier Grand Slam. Cuando organizaba mi calendario, todo funcionaba alrededor de la Davis, y tratando de sacar lo mejor de mí mismo." 

Y desde 2016, Hewitt ha asumido el rol de capitán, utilizando su larga experiencia en la competición para inspirar al equipo: 

“Tenemos una rica tradición en la Davis Cup, con tantos grandes jugadores en nuestra historia. Quiero que los jóvenes lo entiendan, y estoy orgulloso de que se confíe en mí para liderar la próxima generación. Para mí, se trata de inculcar mi experiencia y ayudar a los jugadores más jóvenes a ser los mejores." 

Con la veteranía de jugadores como John Millman o John Peers, y la energía e inspiración de Nick Kyrgios, Jordan Thompson y Alex de Minaur, el equipo demostró que se adapta a la perfección al nuevo formato, llegando a los cuartos de final de las Davis Cup by Rakuten Finals, donde superaron la fase de grupos pero fueron derrotados por los canadienses (finalistas) en cuartos. Este pasado mes de marzo protagonizaron además una épica batalla para superar en los Qualifiers a Brasil sobreponiéndose a las bajas de última hora por lesión de Kyrgios y de Minaur. 

La pasión por la competición perdura.

 

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Fuentes

Wimbledon.com; DavisCup.com; BBC; Tennis-X; BrainyQuote

© Davis Cup Finals

Nick Kyrgios y Jordan Thompson bromean tras la finalización del Australia - Colombia de las Davis Cup Finals 2019.