Albert Costa, director de las Davis Cup by Rakuten Madrid Finals, analiza cada uno de los grupos que deparó el sorteo. ¡Y recuerda! Los primeros de cada uno de ellos y los dos mejores segundos son los que acceden a cuartos de final.

Grupo A: España y Rusia a por todas

El defensor del título, España, se deberá batir con Rusia y Ecuador en la fase de grupos y la emoción no podría ser mayor. Un España vs Rusia podría ser perfectamente la final de la competición, pero este nuevo formato nos permite disfrutar desde el principio de un duelo tan apasionante como este. España, con Rafa Nadal a la cabeza, cuenta con enorme solidez y experiencia; y Rusia dispone de todo el potencial de sus jóvenes Daniil Medvedev, Andrey Rublev y Karen Khachanov - los tres en el top 15- para aspirar a todo. La batalla promete ser épica en la lucha por la primera plaza de grupo. Ecuador, uno de los debutantes de este año, vendrá además dispuesta a darlo todo en la pista no dejando escapar la ocasión de firmar una actuación histórica en la competición.

Grupo B: Canadá no se puede confiar

Los finalistas de 2019 saben que son uno de los equipos con mayor futuro dada la juventud y nivel de sus tenistas, y por eso en 2020 vuelven a ser aspirantes a colarse en las rondas finales y ser un rival temible para cualquiera. A la potencia de Denis Shapovalov y Felix-Auger Aliassime, se une la polivalencia de Vasek Pospisil o la experiencia de Milos Raonic. ¡Pero ojo! En su grupo tendrá dos duros huesos que roer: Kazajistán, que repite en las Finals tras eliminar a Holanda en los Qualifiers, y Suecia, un equipo que debutará en Madrid y que cuenta con amplia trayectoria histórica en Davis Cup y con el apoyo de muchos aficionados. Estrenan además capitán este año: Robin Soderling, ex top 10 mundial y todo un finalista de Roland Garros.

Grupo C: Cada juego, clave

Si algo caracteriza a este grupo es la igualdad. Francia, Gran Bretaña y la República Checa saben que todo es posible entre ellos. Francia contará como siempre con un gran elenco de tenistas entre los que elegir sus mejores opciones, algunos de la talla de Gael Monfils, Jo-Wilfried Tsonga, Lucas Pouille o los doblistas Herbert y Mahut; mientras que Gran Bretaña cuenta con los hermanos Murray y Kyle Edmund, entre otros, para tratar de igualar o mejorar sus semifinales de la pasada edición. Y atención la República Checa: su trayectoria en la última década nos demuestra que son una de las formaciones con mayor oficio en Davis Cup y la experiencia de su capitán, Jaroslav Navratil, es un valor añadido para ellos. ¡Todo por decidir! Cada juego será clave entre los tres equipos en la lucha por la primera posición del grupo.

Grupo D: Australia determinada a meterse en cuartos

Aunque Croacia es la cabeza de serie de este grupo, además de campeona de Davis Cup en 2018, Australia es quien parte como favorita sobre el papel. Bajo la atenta mirada de toda una leyenda como Lleyton Hewitt - exnúmero uno mundial- que es ahora su capitán, Nick Kyrgios y Alex de Minaur son tenistas capaces de ganar a cualquiera, y los doblistas australianos son de los mayores especialistas mundiales en esta disciplina. Aún y así, Croacia, con Marin Cilic como referente, siempre se deja la piel en la pista y es capaz de dar la vuelta a las situaciones más adversas. Hungría, con la ilusión de debutar en las Finals y sin presión, podría dar la sorpresa en cualquier partido.

Grupo E: La amenaza de Italia

Los Estados Unidos parten como cabezas de serie del grupo, pero Italia, con nada menos que ocho tenistas en el top 100 mundial y dos de ellos, Matteo Berrettini y Fabio Fognini entre los mejores del mundo, son más que una seria amenaza. Ambos equipos quedaron además apeados de los cuartos de final de la pasada edición y prometen dura batalla. ¡Y Colombia completa el grupo! Los mejores doblistas del momento, Cabal y Farah son capaces de poner en aprietos a cualquiera; y la combatividad de todos como formación ya quedó clara al superar a Argentina en los Qualifiers .

Grupo F: El polvorín de Serbia, Alemania y Austria

El auténtico grupo de la muerte de esta edición. La serbia de Novak Djokovic frente a la Austria de Dominic Thiem y la Alemania de un Alexander Zverev que ha confirmado sus deseos de regresar al equipo germano. ¿Quién da más? El duelo de individuales entre cualquiera de ellos tiene la categoría de una final de Grand Slam, sumándole aquí la pasión de la Davis; el desenlace de los otros individuales; y la ocasión incluso de ver a cualquiera de estos grandes tenistas en la aventura de un decisivo doble. Serbia, que el año pasado acabó emocionalmente hundida tras ceder ante Rusia en cuartos, se enfrenta de nuevo a un exigente reto y esta vez desde el mismísimo primer día de competición.