Su historia personal con el tenis y la Davis Cup podría ser la de un guión de cine. Roberto Bautista logró en 2019 su primer título en la competición la misma semana en la que sufrió el lamentable fallecimiento de su padre. Una historia única que dio aún mayor valor al extraordinario carácter de este jugador querido, respetado y admirado sin excepción por todos los tenistas del panorama internacional.

¿Qué significa representar a España en la Davis Cup? ¿Cómo convives con la presión?

Recuerdo que las primeras veces que me llamaron para representar a mi país en Davis Cup veníamos de hacer grandes cosas... entonces el listón estaba muy alto. Veníamos de ganar cinco Davis Cup, venía de jugar Rafa Nadal, David Ferrer, Almagro… Bueno, todos los jugadores... Verdasco, Feliciano, Marcel... muy buenos jugadores habían pasado por ahí y yo realmente empezaba a formar parte de ese equipo pero al principio me costó un poco asimilar qué es lo que era la competición en sí. Al principio recuerdo que lo pase mal, que sufría mucho disputando las eliminatorias de Davis Cup (...). De entonces a ahora, soy otro jugador. La Davis Cup me ha dado mucho nivel y también me ha dado mucha experiencia para mi carrera profesional.

Has mencionado a algunos de tus compañeros o predecesores. En especial, ¿qué representa para ti Rafa Nadal?

Rafa Nadal para mí es un ejemplo, es un fenómeno. Compartir equipo con Rafa ha sido una de las experiencias que me llevaré de mi carrera tenística. Creo que él es un gran compañero, un tipo de persona y un tipo de competidor que contagia a los demás, que solo le sirve ganar y eso hace que el equipo se conecte y que dé un poco más de sí.

© Davis Cup Finals

“Rafa Nadal es un tipo de competidor que contagia a los demás, al que solo le sirve ganar y eso hace que el equipo se conecte y que dé un poco más de sí”.

En 2019 por fin logras tu primer título pero todos conocemos la triste historia personal que lo acompañó. ¿Cómo sucedió todo?

… Mi padre desgraciadamente tuvo un accidente muy grave en 2016. Se cayó de una altura más o menos de un metro descargando unas balas de paja para los caballos y se pegó un golpe en la cabeza y se le fracturó la médula. Y desde ese momento ni yo, ni mi madre, ni parte de mi familia, nos quitamos la angustia de encima. La sensación de que en cualquier momento, en cualquier segundo, mi padre se podía ir. Desde ese momento no la dejamos de tener. Incluso cada vez que me sonaba el teléfono era como un susto. Esperaba esa llamada, o esa mala noticia. 

… y sucedió en la semana de las Davis Cup Finals...

... mi padre era una persona que me quería mucho. Yo con él tenía un vínculo muy fuerte, una sensación especial desde pequeñito porque habíamos pasado mucho tiempo juntos. Habíamos convivido como padre e hijo y también como muchas otras cosas; jugador-entrenador, habíamos vivido muchas experiencias también en la vida deportiva y mi padre como deportista sabía de lo difícil que es el tenis, sabía de lo difícil que era la competición, y sobre todo lo difícil que era la Davis.  Yo recuerdo hablar por teléfono con él después del partido de Rublev, llamarle por teléfono de camino al hotel y él ponerse llorar y decir “Qué desagradecida está siendo esta competición contigo, tú te estás entregando con esta competición, nunca has dicho que no a ninguna eliminatoria, siempre ha sido el primero que quieres ir y te has ofrecido a pelear porque España vuelva al Grupo Mundial. Y creo que el partido de hoy no te lo merecías perder”. Recuerdo el primer partido que perdí 7-6 al tercero contra Andrey Rublev que fue un partido muy duro y yo le dije “papá tranquilo, no pasa nada, el tenis es así. Yo he luchado mucho, he dado todo lo que tenía en la pista y he perdido 7-6 el tercero, seguro que vamos a tener más oportunidades en esta Davis Cup porque juego con el fenómeno de Rafa y (...) así que tranquilo que al final la semana va a ir bien”. Y él se me puso a llorar y recuerdo que esa fue la última conversación que tuve con mi padre. A partir de ahí, ya mi padre no tuvo más fuerzas ..

Cuando te informaron del grave empeoramiento de salud de tu padre, hablaste con Sergi Bruguera. No sé si hablaste también con los compañeros, cómo sabes si llega la información a ellos…

No, no. Con los compañeros no llegué a hablar. En ese momento pude hablar con el capitán, hablar con mi entrenador, hacer las maletas y marcharnos. No podíamos, no tenía tiempo para dar explicaciones a los compañeros ni puede hablar con ellos. Algunos estaban durmiendo, otros no... entonces Sergi en ese momento me dijo que adelante, que lo que yo decidiera estaba bien hecho y por supuesto que me dio todo el apoyo y  me dijo que lo que yo sintiera que hiciera, porque en ese momento me dolía mucho abandonar esa eliminatoria, estaba viviendo una eliminatoria de Davis Cup muy bonita, en casa, en Madrid, y no quería abandonar el equipo. 

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“Sentí que mis padres lo que querían era que que yo disputase una final de Davis Cup”.

Y regresaste para presenciar las semifinales...

En el momento que mis compañeros dejan el espacio en el himno  previo a la eliminatoria contra Argentina en cuartos yo estaba con todos los protocolos del fallecimiento de mi padre y recuerdo que llegamos a casa y eran las 8 de la noche o las 9 de la noche y estaba destrozado...y mi mujer me enseña por el móvil y me dice “mira lo que ha pasado en la eliminatoria”. Y al día siguiente por la mañana decidimos dar tierra a mi padre por la mañana, porque decidimos acelerar un poquito el proceso porque yo quería volver a Madrid. Entonces lo hicimos a las 12 y a la 1 del mediodía conforme se acabó todo, ya tenía las maletas en el coche preparados otra vez para volverme a la eliminatoria de Madrid contra Gran Bretaña. Y el equipo no lo sabía. Yo lo que quería era que ellos sintieran un extra de motivación, darles un 1% o un 2% más de fuerzas que pueden que pudieran sentir ellos en la pista en el partido de semifinal. Y por eso y por todo el cariño que había sentido los días anteriores, con toda la situación de mis compañeros y de todo el equipo, fue por la que yo en ese momento tan tan duro y tan difícil de mi vida decido volver a Madrid y volver a la semifinal.

Hay una cosa que puede sorprender: que alguien pueda hacer un esfuerzo tan grande como para volver ...

Mis padres, lo primero que querían y  desde bien pequeñito había sentido que ellos se desvivían porque yo estuviese bien, porque yo fuese feliz, porque yo pudiese tener una carrera como la que he tenido hasta ahora de deportista profesional, en este caso tenista profesional. Y ellos desde el accidente incluso, siempre me habían recalcado que en mi carrera era lo más importante y que no lo dejase, que no lo descuidase, que siguiese con todo lo que había hecho y todo lo que me había costado llegar ahí, que no lo podía tirar por la borda o abandonarlo por culpa de la situación que estamos viviendo y por todo lo que había pasado no. Y en ese momento sentí que mis padres lo que querían era que que yo disputase una final de Davis Cup. Y aparte de lo que sintieran o decidieran mis padres, yo mismo sentía que merecía estar en una final de Copa Davis, que había trabajado mucho, que había luchado mucho durante toda mi vida y que merecía darme la oportunidad de poder jugar la final.

Y el domingo, ¿cuándo te comunicó Sergi que ibas a jugar?

Sergi esperó hasta el último momento para inscribir el equipo titular, en este caso o Feli o yo, porque no había más opciones de jugar. Y recuerdo que Sergi esperó hasta que calentara Feli, esperó a que calentara yo y después de mi calentamiento yo sentí que estaba en condiciones de poder jugar la final y Sergi también lo sintió. Y en ese momento fue cuando se tomó la decisión.

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Mientras, Canadá daba la sorpresa también y Felix Auger-Aliassime era asignado para su primer partido en Madrid. ¿Qué te pareció la decisión?

Él era un rival que había hecho también su mejor año tenístico...y tampoco era un momento que pudiera pensar mucho en mí rival. Yo lo que quería era disfrutar de una final, sentir el apoyo de mis compañeros aún más -porque dentro de la pista todavía se siente más-, sentir también el apoyo de toda España y de toda la Caja Mágica durante ese día. Y la verdad que lo que se vivió en esa pista, lo que yo viví en ese momento de mi vida, yo creo que deportivamente... y todo el cariño que recibí y que sentí en esa pista de tenis, yo creo que es un momento inolvidable en mi vida y la verdad que tengo muy buenos recuerdos de la final. 

¿Qué fue lo más relevante de aquella victoria en el primer partido de la final?

Tengo imágenes de jugar durante varios puntos seguidos con la piel de gallina. Emocionado. Yo sentía que tenía una energía extra, sentía que podía con todo. 

Y llegó la victoria luego de Rafa y el título para España...

La verdad es que Rafa nos tiene muy mal acostumbrados y había hecho un esfuerzo titánico durante toda la semana. Menos un día, había entrado todos los días a la eliminatoria perdiendo 1-0 con toda la presión que conlleva eso de ganar luego el individual, luego el dobles, y acabar muy tarde durante todos los días. Realmente pensaba que iba a estar cansado, que iba a ser un partido difícil pero tanto yo como todos mis compañeros confiábamos en que Rafa podía sacar el día delante, podía sacar la situación adelante y confiamos en que Rafa iba a cerrar la eliminatoria con el individual. 

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