Con siete partidos disputados y cinco victorias en las Davis Cup Finals 2019, Vasek Pospisil se convirtió junto a Denis Shapovalov en el gran héroe canadiense que dió a su país la primera final de su historia. A sus 30 años, atesora ya una larga experiencia en la competición y disfruta del enorme potencial que posee el equipo.

Llegó a ser el número 25 mundial en 2014 pero las lesiones han marcado una carrera llena de irregularidad. Eso no esconde la calidad de su tenis y buena muestra de ello fue la sensacional semana de competición que completó en Madrid en 2019. Sabe que junto a Milos Raonic, Denis Shapovalov y Felix Auger-Aliassime pueden aspirar a todo en la Davis Cup y sueñan juntos con dar a Canadá su primer título.

¿Qué distingue a la Davis Cup de otras competiciones?

Cuando juegas la Davis Cup para tu país y juegas con el equipo hay muchas más emociones que entran en juego y sientes que hay mucha más presión así que... de repente tu partido significa mucho más. Hay más presión pero también hay mucha más recompensa y sientes que si ganas, o tienes un buen partido o el equipo lo hace bien, realmente estás compartiendo esa alegría entre todos los jugadores y el país. Soy un tipo emocional y me encanta. Me encanta la Davis Cup. 

¿Recuerdas cuándo oíste hablar de ella por primera vez?

Mmmm… es difícil. Diría que una de las primeras veces no fue un partido en vivo sino escuchar que Daniel Nestor había vencido al número uno del mundo, Stefan Edberg, y fue en partido de la Davis Cup. 

¿Qué significa para los tenistas poder competir en ella?

Creo que para cualquier atleta cada vez que representas a tu país es algo único e increíble. Jugar la Davis Cup es un gran honor, es un evento y una experiencia única y realmente sientes la atmósfera de la multitud de fans y a toda la nación detrás de ti, lo cual es súper especial. En el tenis es raro. Es sólo la Davis Cup donde tienes esa sensación. También en los Juegos Olímpicos, pero la Davis Cup es definitivamente un evento muy diferente, único, y muy especial. 

© Davis Cup Finals

“Tengo que dar gracias a los fans que vinieron desde Canadá y que hicieron ese largo viaje. Los sentimos como parte de nuestro éxito y parte del equipo al final de la semana”.

Canadá disputó en 2019 por primera vez en su historia, la final de la competición. ¿Esperabas algo así al llegar a Madrid?

En 2019 me habían operado de la espalda a principios de año, y estuve sin jugar algunos meses, pero cuando volví estaba jugando muy bien, jugando a un nivel muy alto. Llegué con mucha confianza a Madrid, estaba muy relajado, muy feliz de estar en la pista de tenis. Y tenía un gran equipo a mi alrededor. Teníamos a Félix Auger-Aliassime y Denis Shapovalov que jugaban muy bien. Milos Raonic se lesionó, y desafortunadamente no vino, así que no estaba seguro de si jugaría singles, dobles… Yo estaba listo para jugar cualquier cosa y sentía que podíamos hacerlo bien. Teníamos un equipo muy peligroso y joven entre Félix y Denis, que son jugadores increíbles que ya están jugando a un nivel tan alto, así que sabía que podríamos tener una buena actuación. Además jugábamos en indoor y eso nos gusta. Pero no es tan sencillo: tienes que vencer a muy buenos jugadores y a muy buenos equipos a lo largo del camino. Así que fue una semana bastante increíble. 

Has mencionado a Félix y Denis. Hablemos de ellos desde tu punto de vista y experiencia. Empecemos por Félix. ¿Cómo lo describirías?

Félix es un jugador muy hábil, muy talentoso, tiene un gran futuro. Creo que una de las cosas que más me impresiona de Félix es su físico, lo buen atleta que es... la intensidad que lleva a la cancha. Realmente sientes que te está respirando en la nuca cuando juegas contra él. (...) Creo que puede abrumar a muchos oponentes sólo por su presencia (...) Su ética de trabajo, su actitud, lo profesional que es y, por supuesto, sus cualidades físicas son un buen augurio para su futuro. 

¿Y Denis?

Denis es un atleta increíble, muy rápido, lee bien el juego, tiene muchos de esos intangibles que necesitas como jugador para triunfar al más alto nivel. Tiene gran confianza interior, va a por los golpes bajo presión, siente que puede lanzar golpes ganadores desde ambos lados. Es súper peligroso. Tiene un gran servicio, es zurdo, y creo que una de las mayores fortalezas es también su físico: se mueve increíblemente bien. Y mentalmente tiene cierta ventaja, ya que cuando le ves salir a la pista sientes que él realmente cree que puede vencer a cualquier jugador en el mundo, lo cual además es cierto. Ambos son jugadores diferentes y Denis tiene un gran potencial y creo que hará algunas cosas increíbles en el deporte también. 

© Davis Cup Finals

“Denis es un atleta increíble, muy rápido, lee bien el juego, tiene muchos de esos intangibles que necesitas como jugador para triunfar al más alto nivel. Tiene gran confianza interior, va a por los golpes bajo presión, siente que puede lanzar golpes ganadores desde ambos lados. Es súper peligroso”.

En las Finals de 2019 jugaste una sensacional semana, compaginando individuales y dobles. Pero en especial, ¿qué sentiste al saltar a pista para jugar el doble que os podía dar el acceso a la final del domingo?

Definitivamente sientes más presión al entrar a jugar el partido de dobles después de haber perdido el partido de individuales. Eso es seguro. En ese partido de semifinales contra Rusia, estaba bastante confiado, por suerte tenía confianza en ese momento y me sentía bien, aunque había perdido el individual. Pero pensé que si le daba la vuelta y jugaba un buen partido de dobles entonces llegaríamos a la final y y que no habría estado tan mal perder el individual. Pero desde luego, había más presión y definitivamente la sentí ese día en las semifinales. 

En la final, el capitán canadiense optó por Félix para el primer individual. ¿Cómo viviste aquella decisión? ¿Estabas listo para jugar?

Sí, estaba listo. Estaba listo para jugar la final, seguro. Félix estaba entrenando duro y preparándose. Yo estaba jugando realmente bien y estaba ganando muchos de mis partidos. Estratégicamente sentía que habíamos decidido mantener las cosas como estaban. Y luego supongo que en la final fue una decisión estratégica del equipo y el capitán el contar con Félix, que ya estaba bien y listo para jugar. Yo también lo estaba pero es un evento de equipo. Así que si mi papel es jugar un día, entonces juego y si al día siguiente mi papel es estar en el banquillo y apoyar y estar ahí para mis compañeros de equipo, entonces eso es lo que hago ese día. Hay algo más por encima de todo eso y tienes que dejar los egos a un lado. Un equipo es un equipo, quienquiera que lo juegue no importa. Tu sales ahí fuera y das tu apoyo. Y Félix estaba listo para jugar, su tobillo estaba al 100%, así que jugó la final. 

“Félix es un jugador muy hábil, muy talentoso, tiene un gran futuro. Creo que una de las cosas que más me impresiona de Félix es su físico, lo buen atleta que es... la intensidad que lleva a la cancha. Realmente sientes que te está respirando en la nuca cuando juegas contra él”.

Y luego llegó el partido decisivo, el que dio el título a España, entre Rafa Nadal y Denis. ¿Qué recuerdas de aquel encuentro? 

Denis estaba jugando realmente muy bien. Recuerdo que pensé lo bien que iba a buscar sus golpes... y el ambiente y los fans ...la multitud era muy ruidosa. Tuve la sensación de que iba a ser difícil vencer a Rafa en casa, en Madrid, en España, en la final de la Davis Cup. Así que fue como una de esas sensaciones en las que estás viendo a Denis y piensas que tiene que jugar el partido de su carrera, el partido de su vida para poder ganar; y después nos tendríamos que jugar el título en el dobles, en el que seguramente sería el partido de nuestras vidas en dobles. Así que era en una situación muy difícil. Era un partido muy emocionante y siempre tenías la sensación de que Rafa sabía llegar a ese límite que llega cuando está jugando, incluso cuando está abajo en el marcador o cuando está cerca de que se iguale. Creo que sería toda una hazaña ganar a Rafa en España en Davis Cup.

Hablemos de ese aspecto que comentabas del público, y de la sonoridad y ambiente de Davis Cup. Cuando estás en pista,¿ logras aislarte? ¿Te afecta?

Nosotros tuvimos una de las mejores aficiones de la semana y nos ayudó mucho. Fue una gran ventaja. Siempre tuvimos un buen puñado de seguidores a los que recurrir y buscar energía; y ellos estuvieron animando sin parar durante toda la semana. Uno saca mucha energía de eso y tiene un impacto muy positivo. A mí me encanta jugar frente a una multitud y tener apoyo y saqué mucha energía de ellos y siento que jugué mejor. Tengo que dar gracias a los fans que vinieron desde Canadá y que hicieron ese largo viaje. Los sentimos como parte de nuestro éxito y parte del equipo al final de la semana. 

En las Davis Cup Finals de 2019 no solo Canadá apostó por tenistas muy jóvenes. También Rusia. En cambio España sigue con un equipo muy veterano. ¿Qué lectura harías?

Hay un montón de jugadores que están en la élite desde hace más de diez años y que siguen jugando al más alto nivel. Y luego sientes que de repente están todos estos chicos jóvenes, que ahora no sé si tiene algo que ver con la "próxima generación". Es interesante ver que tienes a esos dos grupos de edad. Es gracioso porque ambos están jugando por los títulos ahora mismo! Creo que los jugadores se mantienen físicamente bien por más tiempo. Ahora todo el mundo está cuidando sus cuerpos mejor y la fisioterapia está avanzando, todo está avanzando, y prolonga la longevidad de las carreras de los jugadores. Pero es genial ver a la próxima generación. Inevitablemente van a tomar la cima de la clasificación, de forma lenta pero seguro porque tan buenos como son ahora Rafa y Roger y Novak, no podrán jugar así para siempre. 

© Davis Cup Finals

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